sábado, 4 de febrero de 2012

Duele torrencialmente

Duele torrencialmente
y no me alcanzan todos los soles
para abrirme un alivio
Duele a raudales
sucio, marrón, en plano inclinado
llevándose mis partes
Me inundo de esta pena
me lleva el agua turbia
la alegría que era limpia
Duele a cántaros
en gotas gruesas
con alma pesada
Duele desde bien alto
en caída
en Colón, Perú
o desde alguna esquina de Azara
Me duele en todas las calles
desde las colinas
hasta la bahía
Y aunque despeje este dolor
y al lado mío
todo sea vaho, calor
Me sigue doliendo un río
a donde van todas mis penas
en el peñón que dobla
y el agua zarpa
Me duele torrencialmente
una amiga
su partida.

2 comentarios:

Natalia Litvinova dijo...

...Me sigue doliendo un río...

Iván Silvero Salgueiro dijo...

Natalia, hay penas que caen como aguacero.
De esas quise contar.